Humillo a su esposa por vender empanas en la calle sin imaginar que se convertiria en su jefa 😱 – Novelas
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Humillo a su esposa por vender empanas en la calle sin imaginar que se convertiria en su jefa 😱

Toma, te va a encantar. No me toques con esas manos. ¿Qué te pasa? Mírate. Estás llena de harina y hueles a aceite. Ella es…

¿Quién es esta mujer? Lorena, la mujer con la que quiero empezar una nueva vida. ¿Qué acabas de decir? Creo que fue bastante claro. Rafael, soy tu esposa.

Eso se acabará. Quiero el divorcio. Veinte años juntos ¿y me dejas por otra mientras yo trabajo? Precisamente de eso estoy cansado, de verte aquí todos los días vendiendo empanadas en una esquina,

como si no hubieras ganado a mejor. ¿Te avergüenza mi trabajo? Me avergüenza tener que decir que mi esposa vende empanadas en la calle. Rafael ahora se relaciona con otro tipo de personas, tiene otros proyectos, otra imagen.

¿Y tú crees conocerlo mejor que yo? Tal vez no, pero por lo menos no tiene vergüenza de estar conmigo. Cuando perdiste tu trabajo, ¿estas manos también eran motivo de vergüenza para ti? Porque fueron estas manos las que cocinaron hasta la madrugada para que tú pudieras levantarte al

día siguiente a buscar otra oportunidad. No empieces. ¿Por qué? ¿Porque ella no sabe quién pagaba las cuentas cuando tú no tenías ni un centavo? ¿Acaso me estás cobrando por vivir contigo?

Nunca te cobré nada. Cariño, vámonos. El olor a fritura se me está pegando a la ropa. ¿Patricia Salazar? Sí. Si quiere empanadas, aún me quedan.

No vine a comprarle empanadas. Llevo toda la mañana buscándola. Soy la representante legal de su tío Octavio Salazar. ¿Mi tío Octavio? Falleció esta madrugada.

Dios mío. Antes de morir dejó un testamento y necesito que venga conmigo. ¿Para qué? Porque usted es su única heredera. ¿Heredera de qué?

De todo. Debe haber un error. Mi tío Octavio tenía dinero, ¿pero todo? Todo. Empresas, propiedades, inversiones, totalidad de sus acciones. Pero hace años que casi no lo veía.

Él sí sabía de usted. Sabía que vendía empanadas, que trabajaba desde muy temprano y que nunca fue a buscarlo o pedirle dinero. Porque ese dinero era de él. Yo siempre preferí ganarme lo mío.

Precisamente por eso la eligió. ¿También son de él? Ahora son suyas. Su tío no solo le dejó su fortuna, le dejó el control del grupo Salada.

¿El grupo Salada? Desde hoy usted es la propietaria mayoritaria. No, no. Yo vendo empanadas, no sé dirigir una empresa. Eso se aprende, pero la honestidad que usted tiene, no.

Esta mañana mi esposo me pidió el divorcio porque se avergonzaba de estas manos. Entonces, quizá algún día comprenda lo que perdió. Ya no importa. No quiero vengarme de nadie. Solo quiero entender qué voy a hacer con todo esto.

Entonces empecemos por la empresa. Mañana será presentada oficialmente ante los principales ejecutivos. Patricia, ¿qué haces tú aquí? Vine a resolver unos asuntos. Mira nada más, hasta compró ropa nueva.

¿Me seguiste? No todo gira alrededor de ti, Rafael.

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