Durante mucho tiempo se pensó que la edad solo influía en la fertilidad femenina. Sin embargo, las investigaciones muestran que la edad masculina también puede afectar la calidad del esperma, aunque los cambios suelen ser más graduales que en las mujeres.
A medida que los hombres envejecen, pueden producirse cambios en algunos parámetros del semen, como:
Estos cambios no significan que un hombre mayor no pueda ser padre, pero pueden reducir la probabilidad de lograr un embarazo de forma natural.
No existe una edad exacta en la que la fertilidad masculina disminuya. Sin embargo, algunos estudios sugieren que los cambios pueden hacerse más evidentes a partir de los 40 años y progresar con el paso del tiempo.
Aun así, muchos hombres conservan su capacidad reproductiva durante décadas, ya que la producción de espermatozoides continúa a lo largo de la vida.
La calidad del esperma también está influenciada por el estilo de vida. Algunas recomendaciones incluyen:
Estos hábitos contribuyen al bienestar general y pueden favorecer la salud reproductiva.
Si una pareja lleva 12 meses intentando concebir sin éxito (o 6 meses si la mujer tiene 35 años o más), es recomendable acudir a un especialista en fertilidad. En algunos casos, un análisis de semen puede ayudar a evaluar la calidad espermática y orientar el tratamiento más adecuado.
Aunque la edad influye en la fertilidad masculina, no es el único factor. Un estilo de vida saludable y una evaluación médica oportuna pueden marcar una diferencia importante.